En el marco del Mes del Medio Ambiente, más de diez Empresas B participaron en una jornada de aprendizaje junto a especialistas internacionales para fortalecer el manejo de los impactos, riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza.
En un contexto donde aumentan las expectativas de inversionistas, mercados y reguladores respecto del desempeño ambiental de las organizaciones, Sistema B Chile realizó un encuentro con más de diez Empresas B para profundizar en uno de los desafíos más relevantes para el sector empresarial: incorporar la naturaleza en la estrategia y gestión de los negocios.
La actividad se desarrolló como parte del programa Empresas B por el Clima y Naturaleza y contó con la participación de Alan Gomez, Market Engagement Lead para Latinoamérica de la Taskforce on Nature-related Financial Disclosures (TNFD), de Keiko Kodama, directora ejecutiva de Kodama Consultores y especialista en sostenibilidad corporativa y la experiencia práctica de aplicación del marco con Fiorella Montoya de Nutrisco e Inés Besson de la consultora Edge Impact.
La naturaleza como un asunto estratégico para los negocios
Durante su presentación, Alan Gomez abordó los fundamentos de TNFD, iniciativa internacional que busca ayudar a las organizaciones a identificar, evaluar, gestionar y divulgar sus dependencias, impactos, riesgos y oportunidades relacionados con la naturaleza. El especialista destacó que la naturaleza ya no puede ser considerada únicamente desde una perspectiva de cumplimiento normativo o responsabilidad social, sino que debe entenderse como un asunto estratégico para la resiliencia y sostenibilidad de los modelos de negocio.
Gomez explicó que las recomendaciones de TNFD están siendo adoptadas por un número creciente de organizaciones a nivel global y regional, impulsando una mejor comprensión de cómo la pérdida de biodiversidad, la degradación de ecosistemas y la escasez de recursos naturales pueden afectar la continuidad operacional, las cadenas de suministro y el acceso a financiamiento.
Abordó las dependencias y los impactos relacionados con la naturaleza a través del estudio de casos. Por ejemplo, explicó que la pérdida de biodiversidad expresada como amenazas a los bosques tropicales y su biodiversidad ponen en riesgo el crecimiento futuro de la industria farmacéutica. Asimismo, presentó la metodología LEAP (Localizar, Evaluar, Analizar y Prepararse), una herramienta práctica que permite a las empresas identificar su relación con la naturaleza, comprender sus dependencias e impactos, evaluar riesgos y oportunidades, y definir respuestas estratégicas y mecanismos de reporte, independientemente del nivel de avance que presente la empresa.
En la región latinoamericana, a fines del año 2025 más de 70 empresas ya están adoptando las recomendaciones y están preparando su reporte. En Chile, Codelco, Viña Concha y Toro, Colbún, Arauco y Empresas CMPC forman parte de esta lista.
El TNFD recomienda métricas intersectoriales y específicas del sector. En ese sentido, promueve el uso de marcadores de posición, alentando a las organizaciones a considerar e informar, por ejemplo, medidas contra la introducción involuntaria de especies exóticas invasoras (EEI) cuando sea posible.
Nuevos estándares de B Lab convergen para fortalecer la gestión ambiental
Por su parte, Keiko Kodama profundizó en los nuevos estándares de B Lab y su vinculación con TNFD, destacando que la evolución del movimiento B exige a las empresas avanzar desde modelos basados en puntajes hacia requisitos mínimos obligatorios y procesos de mejora continua verificables.
La experta explicó que los nuevos estándares incorporan de manera transversal la gestión de los impactos ambientales, particularmente a través de los temas de Circularidad y Gestión Ambiental, pero también se conecta con otros temas como clima, derechos humanos, transparencia y gobernanza. En este contexto, la metodología LEAP se posiciona como una herramienta recomendada para que las Empresas B puedan identificar, evaluar y priorizar sus impactos reales y potenciales sobre la naturaleza.
Kodama señaló que esta alineación facilita el cumplimiento de los nuevos requisitos de certificación y recertificación, al mismo tiempo que prepara a las empresas para responder a marcos internacionales de divulgación cada vez más exigentes. Además, destacó que los estándares de B Lab ya incorporan elementos vinculados a gobernanza, estrategia, gestión de riesgos y métricas relacionadas con la naturaleza, generando una importante convergencia con las recomendaciones impulsadas por TNFD.
La jornada también incluyó experiencias prácticas compartidas por Fiorella Montoya, de Nutrisco, e Inés Besson, de Edge Impact Latam, quienes presentaron casos y aprendizajes sobre la incorporación de criterios ambientales y de naturaleza en la gestión empresarial.
Desde Sistema B Chile señalaron que fortalecer las capacidades de las empresas para comprender y gestionar su relación con la naturaleza será clave para construir organizaciones más resilientes, competitivas y preparadas para los desafíos del futuro, reafirmando el rol de las Empresas B como agentes de transformación hacia una economía más inclusiva, regenerativa y sostenible.

